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America Latina

VOLUMEN 6 - Nº 2
JULIO - DICIEMBRE 1995
América Latina y la Segunda Guerra Mundial (II)
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El Partido Alemán Nacionalsocialista en
Argentina, Brasil y Chile frente a las
comunidades alemanas: 1933-1939

OLAF GAUDIG y PETER VEIT
Freie Universität Berlin

La atracción y sobre todo la actuación del nacionalsocialismo alemán en algunos países del Nuevo Mundo han sido objeto de la investigación histórica desde hace treinta años. Existe mucha literatura que se ocupa de la dimensión política e ideológica del Tercer Reich frente los países latinoamericanos 1, sobre todo del mito de la supuesta `Quinta Columna' de los nazis, pero que descuida la situación social, cultural y política de la población de origen alemán en América Latina, y sólo ésta, ideologizada y alineada en el sentido nazi, podía constituir un peligro para la integridad estatal de los países en cuestión.

De hecho, el continente latino no era objeto de intereses políticos o militares por parte del Tercer Reich. Si bien se quería mantener y ampliar las relaciones económicas bilaterales, esto no era una condición imprescindible de la política exterior nazi. Todo el afán del Tercer Reich se concentraba en los países de Europa oriental que se aspiraba conquistar o dominar; a Latinoamérica se la consideraba bajo la esfera de influencia de los Estados Unidos2. Al estallar la Segunda Guerra Mundial, la política alemana estaba interesada en mantener la neutralidad de los países latinoamericanos, sobre todo después de la entrada en la guerra de los EE.UU. a fines de 1941, pero eso se logró solamente en el caso de Chile.

Todo esto no implica que los nazis no hayan intentado jamás formar una `Quinta Columna', que podía ser -menos en un sentido militar- un instrumento eficaz de la política exterior del Reich. Los nazis consideraban a la población de origen alemán en los más importantes países de Latinoamérica como un importante factor económico en el sistema social de esos países y, al mismo tiempo, como un blanco al que se debía cooptar a fin de extender la soberanía del nacionalsocialismo sobre todos los alemanes en el mundo, aquel pueblo de `cien millones' que, debido a su origen nacional y racial, obedecía a una `voluntad común' encarnada en el Partido Nacionalsocialista y en la persona del FÜhrer.

Nuestro ensayo intentará mostrar la técnica y la dimensión de la alineación nazista de las comunidades alemanas de Argentina, Brasil y Chile. La historiografla existente, excepto en el caso de Argentina, tiende a retratar a la población de descendencia alemana como un bloque casi monolítico, política e ideológicamente alineado bajo el mando del partido nazi; no trata de los conflictos entre el partido y las diversas instituciones de las colonias alemanas, que en muchos casos fueron sucumbiendo a los nazis muy gradualmente. Las más importantes fuentes para nuestra investigación son documentos oficiales de instituciones gubernamentales en Alemania y la variada prensa en lengua alemana en Argentina, Brasil y Chile, que reflejan los conflictos políticos e ideológicos causados por la conducta y la actitud del Partido Nacionalsocialista.

Los primeros grupos nacionalsocialistas

Desde mediados del siglo diecinueve inmigraron alemanes a Argentina, Brasil y Chile3 y, con la excepción de Argentina, se establecieron en regiones apartadas en el sur y crearon comunidades rurales, artesanales e industriales. Fundaron, además, numerosas instituciones culturales y sociales, entre ellas muchas escuelas, y publicaron también centenas de diarios y periódicos. Las comunidades estaban aisladas casi por completo, siendo dos tercios de ellas luteranas, de modo que esta población de origen alemán se fue distanciando cada vez más de la vida social, política, religiosa y cultural de sus nuevas patrias. Su aislamiento, inevitable al principio y por iniciativa propia después, culminó con la incorporación de los territorios coloniales a fines del siglo XIX y la consecuente necesidad de asimilarse. Siempre respetados por su `espíritu y disciplina de trabajo' y su exitosa posición económica, los alemanes, sin embargo, nunca tuvieron una destacada influencia política; su inevitable separación de la cultura nacional aumentaba su ignorancia en asuntos políticos locales. No obstante, a pesar del aislamiento, hubo un lento acercamiento a la sociedad no alemana, que fue interrumpido al estallar la Primera Guerra Mundial. Con los disturbios políticos y económicos en la Alemania de la posguerra, la lealtad de las comunidades alemanas a la gloria y grandeza del perdido imperio alemán se fortaleció. La República de Weimar fue para ellos un símbolo de la quiebra, y en gran parte rechazaron la nueva bandera alemana. Sin embargo, hacia finales de los años veinte, las comunidades alemanas aceptaron la nueva realidad política en Alemania, pero no la supuesta cultura y política decadente de Weimar: unidas y fieles aún a los `valores tradicionales del pasado', las comunidades alemanas se consideraban a sí mismas `mejores alemanes' que aquéllos en su vieja patria.

Aunque la opinión política de la mayor parte de la población alemana era conservadora y nacionalista, la primera aparición de los grupos nacionalso- cialistas fue recibida con indiferencia e impugnación. Se temía que la lucha política interior en el Reich se trasladara a las comunidades alemanas en el extranjero. Los fundadores de los StÜtzpunkte (puntos de apoyo) y los Ortsgruppen (grupos locales) del Partido Obrero Alemán Nacionalsocialista (Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei, NSDAP)4 habían llegado a Latinoamérica poco después del fin de la Primera Guerra Mundial. Generalmente no tenían ningún prestigio social en las colonias alemanas de los países en cuestión y se encontraban marginados, pues al NSDAP sólo podía pertenecer quien era Reichsdeutscher (ciudadano alemán)5. El partido tenía como objetivo el adoctrinamiento ideológico y la alineación política uniforme de todos los alemanes en el extranjero, en tanto que su propaganda se proponía fortalecer considerablemente la convicción anti-republicana de sus compatriotas y la renovación de los `verdaderos valores alemanes'. Fundamentalmente, la oposición de las comunidades a toda política partidista fue siempre el mayor obstáculo para el NSDAP, que sólo podía salvarlo mediante una propaganda hábil y moderada.

El partido solía encontrar resistencia a sus ataques contra las asociaciones y sus dirigentes, por ejemplo en Argentina6. Los nazis exigian que se mantuviera la pureza de la sangre alemana y que se destacara la cultura propia por sobre la latina, mientras que los argentinos de lengua alemana rechazaban estas pretensiones. Por lo demás, la comunidad alemana se hallaba dividida en distintos grupos políticos: nacionalistas, liberales, socialdemócratas y socialistas7. El órgano de los liberales y de la izquierda era el Argentinisches Tageblatt, que desde un principio atacó a los nazis8. La oposición incondicional del partido a sus adversarios fue la causa de que no se aceptara al NSDAP. De este modo, la mayoría de los alemanes se encontró entre dos extremos: por un lado, eran demasiado conservadores como para adoptar una posición antinazista, pero por otra parte se sentían tan ofendidos por los ataques del partido que no podían avenirse a él.

En Brasil, el NSDAP se formó ya a fines de los años veinte, aunque oficialmente al principio de los treinta9. Desde un comienzo, el partido manifestó su intención de penetrar las instituciones alemanas con su ideología, cuando lo creyera necesario10. Según un diplomático alemán en 1931, los nazis procuraron imponer sus intereses políticos sin preocuparse de cualquiera que fuese el eventual daño político11. Algunos católicos alemanes en Brasil asumieron una posición contraria a los nazis ya desde 1932, sobre todo en el órgano Deutsches Volksblatt de Porto Alegre12. En Río de Janeiro, el grupo local del NSDAP atacó a los dirigentes de las instituciones alemanas reprochándoles la 'desmoralización' y el 'espíritu de clase y de camarilla'13. De modo que, enfrentado con la oposición de la mayoría de los alemanes y ante la imposibilidad de propagar plataformas programáticas e ideólogicas en Argentina y en Brasil, el NSDAP se limitó a criticar el supuesto `carácter deficiente' de los valores nacionales. A los jefes de los círculos alemanes, el partido les reprochó una `falta de principios nacionales' y el afán de obtener cargos lucrativos.

El NSDAP en Chile fundó su primer grupo local en Santiago a comienzos de 1932 14, y procedió de una manera más hábil. Renunció a las agresiones en contra de la comunidad alemana y sus dirigentes. Manipuló los temores de asimilación difundidos por los chileno-alemanes para sus fines políticos y trató de aprovechar las antipatías de la comunidad respecto de la República de Weimar. Gracias a su actitud moderada y su colaboración en las instituciones en "favor de todos los alemanes", el NSDAP consiguió reconocimiento. No hubo oposición al partido hasta mediados de los años treinta. Chile fue el único país de Latinoamérica en el que, incluso antes de 1933, se formó una asociación permeada por la ideología nazi: la juventud chileno-alemana, la Deutscher Jugendbund fÜr Chile (DJC)15.

Ante el ascenso al poder de los nazis en enero de 1933, los alemanes en Latinoamérica no reaccionaron con júbilo; a lo sumo mostraron interés. Aprobaban el credo nacionalista alemán del nuevo régimen, un ideal que siempre fue el suyo, si bien con un sentido menos radical. Aplaudieron las duras medidas adoptadas contra los comunistas, los socialistas y los sindicatos, aunque no siempre aceptaban los métodos utilizados por el régimen. Sólo en los círculos antinazis hubo crítica y resistencia. La opinión de las comunidades alemanas cambió después de las elecciones de marzo de 1933, cuando el NSDAP obtuvo casi la mitad de los votos, de nacionalista a nacionalsocialista. Más tarde, los grupos nazis en América Latina exigieron asumir el control en las colonias alemanas. La `promesa de adhesión' al pueblo alemán que demandaban los nazis de todos los alemanes en Latinoamérica se reclamaba ahora junto con la aceptación de la ideología y del programa nazi: no ser nazi significaba ser traidor a la patria. Toda crítica y oposición era, para ellos, una expresión del pensamiento `judío' o comunista.

Mientras que en Alemania los nazis podían usar todo el poder del Estado en el proceso de alineación de los ciudadanos con el régimen, los grupos del partido en Latinoamérica tenían que contentarse por lo general sólo con la propaganda. Por ello comenzaron a buscar la colaboración de los diplomáti- cos alemanes, ahora representantes del Estado nazi, que siempre tuvieron una gran influencia en los asuntos de las comunidades alemanas.

El NSDAP y el proceso de alineación de las comunidades alemanas

A partir de entonces, la tarea más importante del partido fue la total alineación ideológica de las comunidades alemanas, sobre todo de sus asociaciones, tal como había declarado en mayo, y otra vez en octubre de 1933, el jefe de la Organización para el Extranjero del NSDAP (Auslandsor- ganisation, AO), Bohle16. En primer lugar, la AO quería penetrar las organizaciones principales, es decir la Liga Chileno-Alemana (Deutsch- Chilenischer Bund, DCB) y la Asociación Alemana de Argentina (Deutscher Volksbund fÜr Argentinien, DVfA)17. La AO confirmó:
"Las escuelas alemanas y las parroquias luteranas y católicas son el punto de partida más adecuado para extender nuestra ideología nacionalsocialista. Si pudiéramos realizar un trabajo cultural en nuestro sentido, esto sería mejor que la simple alineación de asociaciones. La colaboración con estas institu- ciones es el deber absoluto de todos los miembros del partido en el extranjero".
Las asociaciones tenían diferentes relaciones con Alemania. Algunas eran sociedades afiliadas, otras cooperaban con las asociaciones principales en el Reich, y muchas se mantenían independientes; pero todas ellas se sentían comprometidas con los `valores alemanes tradicionales' del pasado. Los grupos del NSDAP en el extranjero exigían de sus miembros que participaran activamente en la vida de los círculos alemanes, lo que significaba, por último, la infiltración de éstos. Además, muchas asociaciones recibían ayuda financiera y personal del Reich, sobre todo las escuelas. A partir de 1933 llegaron a Latinoamérica profesores que, básicamente, eran miembros del NSDAP.

El NSDAP y las asociaciones principales

El grupo chileno del NSDAP encontró resistencia en un principio cuando trató de instalar a uno de sus miembros como gerente de la Deutsch- Chilenischer Bund, DCB. La DCB, la organización de chilenos de origen alemán, argumentó que, de esta manera, estaría tomando una posición política19. A fines de 1933, después de otros conflictos, el jefe de propaganda del NSDAP en Chile reclamó una actitud clara de la DCB y pidió. que se adoptara del todo el nacionalsocialismo20. Por última vez, la DCB rechazó esta exigencia y toda actuación política21. Poco tiempo después, sin embargo, fue castigada con la eliminación de toda ayuda financiera del Reich, lo que les obligó a funcionar entonces con un gran déficit22.

La Legación alemana también intentó influir sobre la DCB23. La presión fue tan grande que el director de la DCB tuvo que renunciar a comienzos de marzo de 1935, según él, por "intrigas nazistas"24. Después de otros conflictos, asumió este cargo un miembro del NSDAP. Ahora la DCB se adhirió a la nueva Alemania, manifestó su disposición a colaborar con el partido y comenzó a propagar el nacionalsocialismo en sus publicaciones.25 Para fines de 1935, la DCB había perdido su independencia. Un año más tarde, en octubre de 1936, la AO caracterizó la colaboración con la DCB como "la mejor que se podía imaginar"26. A fin de asegurar su influencia, la AO exigió que "la elección del director de la DCB estuviese de acuerdo con el partido" y que "en todo caso fuera un hombre orientado totalmente hacia la nueva Alemania"27. El ministerio de Relaciones Exteriores alemán (Auswdr- tige Amt, AA) apoyó las exigencias del NSDAP28.

La DVfA en Argentina tenía la responsabilidad de ocuparse de las escuelas alemanas, a pesar de conflictos políticos y sociales29. Una vez superados diversos conflictos personales, la DVfA rápidamente se mostró dispuesta a alinearse con el Tercer Reich. Por ejemplo, organizó unas protestas de todas las asociaciones alemanas contra la crítica de la izquierda, especialmente contra los ataques del Argentinisches Tageblatt al gobierno de Hitler. Al director de la DVfA, Martin Arndt, el partido le reprochó que no quisiera una alineación nazista, por miedo a causar conflictos internos en la comunidad alemana30. Arndt se vio obligado a renunciar 31. El nuevo director, Wilhelm Róhmer, pidió la colaboración del partido y el ingreso de sus miembros en los grupos de la DVfA32. En consecuencia, la DVfA perdió un tercio de sus miembros y sólo en 1937 pudo recuperar el nivel de miembros con que contaba en 193433.

La cooptación de las escuelas y la juventud de las comunidades alemanas

El sistema educativo alemán en América Latina era muy bien considerado. La gran mayoría de los alumnos era de origen alemán. A mediados de los años treinta había en Chile 52 escuelas alemanas con más de 5.000 alumnos34, en Argentina 203 con 15.000 alumnos, y en el Brasil 1.800 con alrededor de 60.000 alumnos35. Muchos de los profesores eran emisarios de escuelas en Alemania36, y una gran parte de los gastos era financiado por el Reich. En determinado momento, 96 de los 500 profesores alemanes en Chile pertenecían al partido 37. La alineación de los profesores se llevó a cabo sin dificultades y ya estaba consumada en 1934. Por ejemplo, el círculo de profesores en Santiago solicitó su incorporación a la NSLB (Asociación Nacionalsocialista de Profesores), seguida poco después por la asociación central38. Los profesores chileno-alemanes debían permanecer en la organización original, pero su director era siempre el jefe de la NSLB39. Consecuentemente, los programas de enseñanza fueron reorganizados según el modelo alemán40.

Las escuelas alemanas en Argentina fueron objeto de la lucha política entre nazis y antinazis alemanes. Frente a la alineación nazista, Ernesto Alemann, el editor del Argentinisches Tageblatt, propuso la fundación de una escuela independiente41. La escuela `Pestalozzi' se inauguró a principios de marzo de 1934. Exceptuando a la escuela `Cangallo'42, todas las demás se sometieron en este tiempo a la influencia nacionalsocialista. En razón de la ayuda financiera, las escuelas alemanas-argentinas aceptaron los programas de enseñanza nazi43.

El partido en el Brasil tuvo que hacer más concesiones que los grupos nazis en Argentina y Chile, debido a las experiencias vividas durante la Primera Guerra Mundial, cuando en 1917 la administración brasileña cerró las escuelas alemanas. Los responsables de las escuelas querían salvar el sistema escolar tradicional, tanto brasileño como alemán44. El NSDAP en Brasil actuó discretamente, permitió conservar la organización anterior y dejó decidir libremente a los profesores si se unían a la NSLB45. No obstante, era obligatoria, por lo menos para las asociaciones principales, la colaboración con la NSLB46. También le fue concedido al NSDAP el derecho de participar en las sesiones de varias organizaciones que se incorporaron a la asociación principal47, en tanto que en la clase se leía Mi lucha de Hitler y se trataba el `problema racial48

Sin embargo, una alineación tan completa como en Argentina y Chile no pudo realizarse en Brasil. El partido tenía que tomar en cuenta el temor de los brasileños de descendencia alemana, que habían sufrido bajo un clima de crecientes tendencias nacionalistas del gobierno brasileño y que no querían hacerse sospechosos de deslealtad hacia el estado49.

Junto a las escuelas, la juventud fue el otro campo en el que el partido concentró sus esfuerzos por poner en práctica una educación nacionalsocia- lista, a fin de que los jóvenes no perdieran los lazos con su origen alemán50. Aun antes de 1933, ya existía en Chile una organización juvenil orientada hacia el nazismo, la Deutsche Jugendbund fÜr Chile (Liga Juvenil Alemana de Chile, DJC)51. Fundada en 1931 por Karl Roth y Adolf Schwarzenberg52, la Jugendbund persiguió fines eugenésicos y "la indoctrinación en el sentido del movimiento de Hitler'53. Su propaganda estaba determinada por "la creencia incondicional en la misión del pueblo alemán 54 y los jóvenes usaban uniformes muy semejantes a los de la Hitlerjugend (Juventud Hitlerista en Alemania, HJ). Su enérgica presentación pública y su franca determinación de ser la vanguardia en la comunidad alemana provocaron críticas de los chileno-alemanes55.

Empero, las tentativas del NSDAP en Argentina y Brasil de crear una organización juvenil nazista no dieron resultado. Debido a la crítica de las comunidades alemanas al partido, solamente se pudo fundar un grupo de boy scouts alemán, totalmente dependiente de la organización argentina56. En Brasil se había fundado, en mayo de 1934, el Deutsch-Brasilianischer Jugendring (Círculo Juvenil Brasileño-Alemán) uniformado, semejante a la DJC. Pero dada su evidente conexión al partido y por miedo a posibles reacciones del gobierno brasileño, los alemanes no querían tener contacto con el círculo juvenil57.

Las iglesias alemanas ante Hitler

La iglesia alemana en Argentina, Brasil y Chile, junto con las escuelas, fue un foco de vida y cultura en las comunidades alemanas. Como en la vieja patria, dos tercios de los alemanes practicaban el protestantismo y un tercio el catolicismo. Los sacerdotes católicos estaban subordinados al obispado local, independientes de la iglesia del Reich. Por el contrario, los pastores luteranos estaban incorporados a las iglesias alemanas, y muchos de ellos fueron enviados de Alemania. Con la alineación de la iglesia luterana al Tercer Reich, las parroquias se subordinaron a la central alemana, cuyo representante en Latinoamérica fue el Primer Pastor Marczynski, en Buenos Aires58. Existían varios sínodos, entre ellos el sínodo de Chile con 8 pastores, el de La Plata con 20 pastores, y 3 sínodos en Brasil con 145 pastores en total. Además había comunidades eclesiásticas independientes, como los baptistas, y también el sínodo luterano de Missouri (EE.UU.).

No sólo se puede hablar de una alineación de las iglesias luteranas en Chile, sino que es necesario explicar que los pastores de hecho desempeñaron un papel activo en ella. Estos predicaron contra la crítica antinazi en la cátedra con argumentos cuasi religiosos, y elogiaron la reorganización de la vida social y nacional de Alemania59. Seis de los ocho pastores del sínodo chileno eran miembros del partido; por otro lado, el NSDAP participó en las celebraciones de la iglesia luterana con uniforme y banderas de svástica60.

La alineación de las iglesias alemanas en Argentina se desarrolló de la misma manera que en Chile61, aunque los pastores solían ser más reservados en sus prédicas que sus colegas chilenos. Solamente unos pocos fueron miembros del NSDAP62, y sólo después de presiones de la iglesia central en Berlín éstos se mostraron dispuestos a izar la bandera nazi en los días festivos63.

También en Brasil tuvo lugar una alineación organizacional. El partido usó la ayuda financiera del Reich para eliminar a pastores políticamente inseguros64. Existía, además, una organización de pastores nacionalsocialistas que quería introducir un fundamento ideológico nazi en la iglesia alemana del Brasil65. Sus críticos recurrían a la consabida argumentación según la cual surgirían dificultades con el gobierno brasileño si la iglesia establecía vínculos demasiado estrechos con el NSDAP66.

Al comienzo, los católicos alemanes en América Latina saludaron al gobierno de Hitler. A fines de 1935, sobre todo después de las persecuciones de curas en Alemania, tomaron una posición más crítica frente al Tercer Reich. La primera publicación católica en lengua alemana que rechazó el racismo, el antisemitismo y las agresiones políticas y militares del Tercer Reich fue el Deutscher Sonntagsbote en Chile. En Brasil, el Deutsches Volksblatt siguió el ejemplo del Sonntagsbote a partir de 1938 y no dejó lugar a dudas en cuanto a su posición antinazi67.

Las asociaciones alemanas y el nazismo

A pesar de que el NSDAP había asegurado más de una vez que no quería conquistar para sí la dirección de las asociaciones, su política dejó en claro que precisamente ése era su objetivo, lo cual provocó diversos conflictos por los cargos influyentes y prestigiosos68. El partido en Chile logró concentrar las distintas asociaciones en un `comité de colonia', dominado por él69, sin que esto supusiera aún la dependencia de las diferentes asociaciones del NSDAP. Por eso el partido trató de obtener la mayoría en las instituciones, ordenando a sus miembros incorporarse a éstas70. Normalmente el NSDAP no se veía obligado a usar esos métodos. En la mayoría de los casos, las asociaciones se alineaban por sí mismas71. El partido solicitó a las asociaciones que participaran en las festividades nazis y que ofrecieran conferencias sobre el nacionalsocialismo, esperando, así, difundir la ideología nazi entre los chilenos de origen alemán.

En Argentina, la mayoría de las asociaciones aceptó la ideología nacionalsocialista sin que tuvieran que ejercerse presiones visibles. A principios de 1935, el NSDAP en Buenos Aires organizó protestas contra la obra de teatro antinazista Las Razas, de Ferdinand Bruckner. El periódico La Plata Post informó que más de "160 asociaciones y comunidades alemanas" habían apoyado las protestas72. Incluso el Argentinisches Tageblatt se vio forzado a reconocer el éxito absoluto del NSDAP73. Sólo un pequeño número de asociaciones, menos de 10, consiguieron mantener su indepen- dencia.

A diferencia de Chile y Argentina, la mayoría de los alemanes en Brasil vivían dispersos, preferentemente en regiones rurales del sur del país. Este hecho complicó considerablemente el proceso de la alineación. Muchas asociaciones no estaban ligadas a Alemania. Mientras que el NSDAP tenía éxito en las grandes ciudades, muchas veces le parecía que en las colonias alemanas más aisladas del sur las declaraciones de lealtad a la nueva Alemania cumplían un falso ritual74. Algunos intentos de manipular las elecciones de juntas directivas a través del ingreso masivo de miembros del NSDAP terminaron en derrota75. Los esfuerzos por afiliar varias asocia- ciones a las centrales en Alemania fracasaron, ya que aquéllas no querían alinearse totalmente con la central en Alemania; para muchos brasileños de descendencia alemana, estos intentos parecían una "traición a la patria brasileña"76.

Conclusiones

Antes de 1933, los grupos del NSDAP en América Latina actuaron de acuerdo con una táctica política inapropiada frente a las comunidades alemanas, las cuales se resistían a que se trasladaran a Latinoamérica las duras luchas políticas de la República de Weimar, porque ello amenazaría la pretendida unidad de los alemanes. Chile fue el único país donde el partido fue aceptado, debido a su hábil y cautelosa propaganda.

Hasta el año 1937, el partido logró alinear la mayoría de las instituciones alemanas en Argentina, Brasil y Chile. Además de las asociaciones principales, el NSDAP se preocupó de las escuelas, porque le parecían importantes para la instrucción ideológica. En este campo, la alineación lograda fue casi completa, pues la mayoría de estas instituciones dependía de la ayuda pecuniaria y de personal docente del Reich. Solamente en Buenos Aires se fundó una escuela que no aceptó la enseñanza nazista. En Brasil fracasó el intento de influir directamente en las-escuelas, y no por rechazo de la ideología y política nazi, sino por la necesidad de calmar las tendencias nacionalistas de las autoridades brasileñas 77.

La iglesia alemana había influido siempre en el pensamiento de las comunidades, sobre todo en las regiones rurales. Los pastores luteranos, pertenecientes a la central en Alemania, no se limitaron a la conducción espiritual, sino que, desde el púlpito, justificaron y glorificaron la ideología y la política del Tercer Reich. Por otro lado, la Iglesia Católica no se puso al servicio del nacionalsocialismo, y aunque saludó la renovación de Alemania, nunca adoptó o propagó la ideología nazi78. A mediados de los años treinta, la iglesia católica alemana en el Brasil comenzó a distanciarse crecientemente del nazismo y se unió a los pocos críticos dentro de las comunidades alemanas.

Al alinear las innumerables asociaciones, el NSDAP tuvo gran éxito en Chile, mientras que en Argentina y Brasil no fue capaz de organizar a la comunidad alemana en el mismo grado, a pesar de que contaba con la benevolencia de las asociaciones. La disposición cultural e ideólogica de la población alemana en Latinoamérica facilitó la penetración nazista: todavía se sentían parte del pueblo alemán por razones culturales, `raciales' y de lengua, lo que había provocado su aislamiento de la población de origen hispano y portugués. En un terreno fértil como ése, la ideología nazi podía prosperar. La idea de mantener pura la sangre alemana, que existía desde hacía mucho tiempo, se manifestó -por ejemplo en Chile y en Brasil- en numerosas exigencias de no casarse con no alemanes. El nacionalsocialismo hizo uso de este pensamiento endogámico y lo convirtió en una finalidad en sí.

El antisemitismo nazi fue aceptado hasta cierto punto, menos en un sentido estrictamente `racial', que como un `argumento político' que se podía usar en contra de las supuestas intenciones de los judíos de `dominar el mundo'. A mediados de los años treinta, esta propaganda nazista hizo posible la colaboración de nazis alemanes con grupos de extrema derecha en América Latina en contra de la inmigración de judíos a Argentina, Brasil y Chile79.

Hasta mediados de los treinta, las manifestaciones del NSDAP, su actuación y su desempeño político en los países referidos no eran de interés para las autoridades nacionales, ni siquiera cuando la influencia nazi se extendía a los chilenos, argentinos y brasileños de origen alemán. En Chile, el gobierno de Alessandri mantenía las tradicionales buenas relaciones con Alemania. El NSDAP podía actuar sin restricciones de las autoridades chilenas. Solamente había conflictos con la DJC, que francamente pretendía impedir la asimilación de la juventud de origen alemán en la patria chilena80. Con el aumento del Movimiento Nacional-Socialista de Chile (MNS) a mediados de los treinta, se despertó la sospecha de que éste recibía ayuda del Tercer Reich, lo cual nunca se pudo probar81. Ni siquiera el ascenso al poder del Frente Popular empeoró las relaciones con Alemania, pues, entre sus dirigentes, había viejos amigos de ese país, como Carlos Ibáñez del Campo.

También en Argentina hubo una cierta indiferencia en cuanto a la actuación del NSDAP. A partir de 1934 el Tercer Reich desarrolló un intercambio comercial intensivo, desplazando a los EE.UU. del segundo lugar en el balance comercial argentino. Contrariamente, grupos democrá- ticos y de izquierda argentinos comenzaron a criticar las actividades del NSDAP. La Cámara de Diputados constituyó diversas `comisiones investi- gadoras de actividades antiargentinas'. La policía vigilaba el partido ya desde 193782 y, a pesar de que una comisión absolvió al partido del cargo de que Alemania intentó anexarse el sur del país, el NSDAP tuvo que disolverse en 193983.

Aunque Brasil tenía el mismo interés en mantener buenas relaciones económicas, su política frente a la actuación del NSDAP fue más restrictiva. Debido a la política de unidad nacional brasileña iniciada en 1930, la independencia cultural de los brasileños de origen extranjero fue reprimida casi por completo, y por consiguiente también el trabajo del NSDAP. El gobierno limitó las actividades de las asociaciones alemanas y exigió una adhesión manifiesta a la patria brasileña84.

Con la prohibición del partido en Brasil, en abril de 1938, cambiaron también las condiciones en Argentina y Chile. Los miembros del NSDAP debieron retirarse de las direcciones de las instituciones alemanas, y sus acciones fueron vigiladas por las autoridades.

Al comenzar la Segunda Guerra Mundial, los alemanes se solidarizaron con el Tercer Reich. Publicaron periódicos en castellano y portugués en defensa de la propaganda hostil y buscaron la colaboración con grupos de derecha, sobre todo militares retirados y activos que conocían y admiraban el sistema militar alemán85. Con la entrada en la guerra de los Estados Unidos, y poco después del Brasil, la situación empeoró. Los Aliados exigieron acciones en contra de la llamada `Quinta Columna', es decir, una vigilancia más estricta de los alemanes en general. El NSDAP en Chile se disolvió en febrero de 1942 y, a principios de 1943, Chile rompió relaciones diplomáticas con Alemania.

Con el golpe de estado en 1943, la situación de los alemanes en Argentina mejoró. Sin embargo, Argentina tuvo que romper relaciones con el Tercer Reich en enero de 1944, debido a presiones norteamericanas y británicas.

Sólo un puñado de instituciones alemanas sobrevivió el fin de la guerra sin mayor daño. El NSDAP y su FÜhrer -que habían pretendido dominar todo y a todos- desacreditaron el nombre alemán de tal modo que nunca más se podría restablecer una vida común, social y cultural tan variada como la que había existido durante más de un siglo. Pero tampoco se puede absolver a los alemanes de Argentina, Brasil y Chile -tanto cómplices como víctimas del sistema hitlerista- de una cierta culpa en su propio destino.

NOTAS

  1. Las publicaciones generales más importantes que se ocupan del nazismo alemán en América Latina, basándose en documentos oficiales de instituciones gubernamentales del Tercer Reich, son: Louis de Jong, Die deutsche FÜnfte Kolonne íni Zweiten Weltkrieg, Stuttgart 1959; Hans-Adolf Jacobsen, Nationalsozialistische Aussenpolitik 1933-1938, Frankfurt/M., Berlin 1968; Reiner Pommerin, Das Dritte Reich und Lateinamerika. Die deutsche Politik gegenÜber SÜd- und Mittelamerika 1939-1942, DÜsseldorf 1977. Existe, además, mucha literatura regida por intereses políticos, es decir, trabajos de los años treinta y cuarenta, 'generalmente de autores norteamericanos, publicados `en defensa del hemisferio occidental'; por ejemplo: Carleton Beals, The Coming Struggle for Latín America, New York 1940; John Gunther, Inside Latin America, New York/London 1941; Hubert Herring, Good Neighbors. Argentina, Brazil, Chile and Seventeen Other Countries, New Haven 1941; Ernesto Giudici, Hitler conquista América, Buenos Aires 1938; Adolfo Tejera, Penetración nazi en América Latina, Montevideo 1938. Desgraciadamente, continúan esta misma línea de errores, invenciones y falsas valoraciones más monografías publicadas en los años sesenta en la República Democrática de Alemania, sobre todo la colección de Heinz Sanke (ed.), Der deutsche Faschismus in Lateinamerika 1933-1943, Berlin 1966; Manfred Kossok, Lateinamerika zwischen Emanzipation und Imperialismus. 1810-1960, Berlin 1961; y también el norteameri- cano Alton Frye, Nazi Germany and the American Hemisphere 1933-1941, New Haven/ London 1967.
    Monografías dedicadas al `fascismo criollo' incluyen: Michael Potashnik, Nacismo. National Socialism in Chile 1932-1938, University of California, Los Angeles 1974; Gerardo Jorge Ojeda Ebert, "El Movimiento Nacional Socialista Chileno. Presentación de fuentes diplomáticas inéditas", Estudios Latinoamericanos, no. 9, 1982-1984, Wroclaw 1985, pp. 249-265; George F.W. Young, "Jorge González von Marées: Chief of Chilenn Nacism", Jahrbuch fÜr Geschichte von Staat, Wirtschaft und Gesellschaft Lateinamerikas, T. 11, Kbln/ Wien 1974, pp. 309-333; R. Alliende González, El Jefe. La vida de Jorge González von Marées, Santiago de Chile 1990; Hélgio Trindade, Integralismo (o fascismo no sul de Brasil. Germanismo - Nazismo - Fascismo, Porto Alegre 1987.
    Con respecto a la actuación política del nazismo en América Latina, las publicaciones más importantes son: Arnold Ebel, Das Dritte Reich und Argentinien. Die diplomatischen Beziehungen unter besonderer BerÜcksichúgung der Handelspolitik (1933-1939), Kóln/Wien 1971; Holger M. Meding (ed.), Nationalsozialismus und Argentinien, Frankfurt/M., Bern, New York, Paris, Wien 1995; Dawid Bartelt, " `FÜnfte Kolonne ohne Plan'. Die Auslandsorganisation der NSDAP in Brasilien. 1931-1939", Ibero-Amerikanisches Archiv, no. 1-2 (1993), pp. 3-35; JÜrgen MÜller, Nationalsozialismus in Lateinamerika. Die Auslandsorganisation del NSDAP in Argentinien, Brasilien, Chile und Mexiko, 1931-1945, Heidelberg 1994 (tesis doctoral). BACK

  2. Véase, a este respecto, JÜrgen MÜller, "Hitler, Lateinamerika und die Weltherrschaft", Ibero- Amerikanisches Archiv, no. 1-2 (1992), pp. 67-101. BACK

  3. Entre 1850 y 1919 inmigraron alrededor de 150.000 alemanes a América Latina; entre 1920 y 1931, casi 130.000. Véase Hermann Kellenbenz/JÜrgen Schneider, "La emigración alemana a América Latina desde 1821 hasta 1930", Jahrbuch fÜr Geschichte von Staat, Wirtschaft und Gesellschaft Lateinamerikas, 13 (1976), pp. 394 y ss. En los años treinta había en Argentina aproximadamente 300.000 descendientes de origen alemán, en el Brasil 800.000 y en Chile 30.000; ídem.
    Con respecto a la inmigración alemana en América del Sur y a la organización cultural y social de las comunidades alemanas, véase Olaf Gaudig/Peter Veit, Der Widerschein des Nazismus: Das Bild des Nationalsozialismus in der deutschsprachigen Presse Argentiniens, Brasiliens und Chiles 1933-1945, Berlin 1995 (tesis doctoral, en vías de publicación), pp. 11-31. BACK

  4. Los puntos de apoyo tenían por lo menos 5 miembros y los grupos locales al menos 25 miembros del NSDAP. BACK

  5. Los otros, sólo de origen alemán, llamados Volksdeutsche, no podían integrarse al NSDAP. BACK

  6. En septiembre de 1932, el NSDAP en Argentina constaba del grupo local de Buenos Aires y de siete puntos de apoyo en el país, con un total de 278 miembros; Bundesarchiv Potsdam (Archivo de la República Federal de Alemania, sección Potsdam; de aquí en adelante BA Potsdam), 62 Au 1, 59, p. 61, Informe general de la sección para los alemanes en el extranjero [del NSDAP], sept. 1932. En 1937 el partido contaba con 1.500 miembros; véase JÜrgen MÜller, op. cit. (1994), p. 111. BACK

  7. Véase Ronald C. Newton, German Buenos Aires, 1900-1933. Social change and cultural crisis, Austin/London 1977; Ronald C. Newton, The `Nazi Menace' in Argentina 1931-1947, Stanford 1992; Carlota Jackisch, El nazismo y los refugiados alemanes en la Argentina 1933- 1945, Buenos Aires 1989. BACK

  8. Véase el artículo en el Argentinisches Tageblatt, 30.7.31, p. 2. Respecto del Tageblatt, ver Sebastian Schoepp, Das Argentinische Tageblatt 1933-1945. Eine "bÜrgerliche Kampfzeitung" als Forum der antinationalsozialistischen Emigration, trabajo de examen de grado, Miinchen 1991; Arnold Spitta, Die deutsche Emigration in Argentinien 1933-1945. Ihr publizistisches und literarisches Wirken, conferencia, Bielefeld 1978. BACK

  9. En 1932 había en Brasil 4 grupos locales y algunos puntos de apoyo, con 507 miembros del partido; véase BA Potsdam, 62 Au 1, 59, p. 64, Informe general de la sección para los alemanes en el extranjero [del NSDAP], sept. 1932. En 1937 había 2903 miembros; JÜrgen MÜller op. cit. (1994), p. 111. BACK

  10. Véase Deutscher Morgen, 1.6.32, p. 4, 26.5.33, p. 5. BACK

  11. Politisches Archiv des Auswdrtigen Amtes Bonn (Archivo Político del Ministerio de Relaciones Exteriores en Bonn; de aquí en adelante MRE), R 60028, consulado alemán en Porto Alegre al MRE, 20.8.31. La práctica característica de la política de los nazis obedecía a la orden de la central del partido en Alemania de espiar a personas y directivos de las asociaciones alemanas a fin de obtener informes aprovechables sobre amigos y, principalmente, enemigos. Véase Aktion, 18.5.33, p. 1; JÜrgen MÜller, op. cit. (1994), p. 16; MRE, R 79001, consulado alemán en Porto Alegre al MRE, 20.5.33. BACK

  12. Un resumen de la oposición y la prensa antinazista de lengua alemana en Brasil, Argentina y Chile se encuentra en Patrik von Zur MÜhlen, Fluchtziel Lateinamerika. Die deutsche Emigration 1933- 1945: Politische Aktivitdten und soziokulturelle Integration, Bonn 1988; sobre el ejemplo de Brasil, véase Izabela Maria Furtado Kestler, Die Exilliteratur und das Exil der deutschsprachigen Schriftsteller und Publizisten in Brasilien, Frankfurt a. M. 1992. BACK

  13. Der Nationalsozialist, 1/33, pp. 17 y ss. El entonces jefe de la AO (Auslandsorganisation, la organización del NSDAP para el extranjero), Bohle, manifestó que no era objeto del partido el sembrar la discordia dentro de la colonia alemana. JÜrgen MÜller, op. cit. (1994), p. 149. BACK

  14. En este mismo año existían en el país 4 grupo locales y 6 puntos de apoyo, en total 251 miembros del partido; BA Potsdam, 62 Au 1, 59, p. 59, Informe general de la sección para los alemanes en el extranjero [del NSDAP], sept. 1932. En 1937 había 985 miembros; JÜrgen MÜller, op. cit. (1994), p. 111. Mientras que en Chile un 10% de los ciudadanos alemanes se afilió al NSDAP, en Argentina y Brasil este porcentaje ni siquiera ascendió al 5%; ídem., pp. 117 y ss. BACK

  15. Véase Gaudig/Veit, op. cit., pp. 110 y ss. BACK

  16. MRE, Chef AO, correspondencia de la sección para los alemanes en el extranjero [del NSDAP], Bohle a Reichsinspektor Schmeer, 12.5.33; Bundesarchiv Koblenz (Archivo de la República Federal de Alemania, sección Koblenz; de aquí en adelante BA Koblenz), NS 9, 92, circular no. 54 a los jefes de los grupos del NSDAP en el extranjero, 10.10.33. BACK

  17. En Brasil, solamente una organización similar existió durante la Primera Guerra Mundial. Véase Frederick C. Luebke, Germans in Brazil. A Comparative History of Cultural Confict During World War I, Baton Rouge/London 1987, pp. 107 y ss. BACK

  18. BA Koblenz, NS 9, 94, circular a todos los grupos del NSDAP en el extranjero, 6.2.34. BACK

  19. Emil Held Archiv, Santiago de Chile (de aquí en adelante EHA), Actas de la sesión de la DCB, circular de la sesión de la directiva general, 20.12.33. BACK

  20. Jahrbuch und Bundeskalender (de la DCB), 1934, p. 28. BACK

  21. EHA, Actas de la sesión de la DCB, circular de la sesión de la directiva general, 18.10.34; MRE, R 60036, directiva general de la DCB a la VDA (Asociación para los Alemanes en el Extranjero), 5.6.34. BACK

  22. EHA, Actas de la sesión de la DCB, circular de la directiva general, 23.11.35. Una vez que la dirección pasó a manos de miembros del partido, la DCB volvió a recibir ayuda del Reich. BACK

  23. MRE, R 79123, Legación alemana en Santiago al MRE, 26.1.35. BACK

  24. Deutsche Zeitung fÜr Chile, 12.3.35, p. 1. BACK

  25. Véase, a este respecto, Deutsche Monaishefte fÜr Chile, a partir de mediados de 1935, y Jahrbuch und Bundeskalender, 1936. BACK

  26. Zentrales Staatsarchiv der DDR (Archivo Central del Estado de la República Democrática de Alemania; de aquí en adelante ZStA), 09.01, Film 15066, E 485320-321, dirección de la AO al MRE, 14.10.36. BACK

  27. Idem. El partido bien podía estar satisfecho con el gerente actual, Karl Reinarz, quien era miembro del partido ya desde el año 1932. BACK

  28. Idem., E 485322-325, MRE a la embajada alemana en Santiago, 9.1.37. BACK

  29. En 1934, la DVfA tenía 79 grupos locales, con 3.450 miembros en total; Der Bund, 7/34, p. 15. BACK

  30. Jahrbuch des Deutschen Volksbundes fÜr Argentinien, 1933, p. 34; Mitteilungsblatt der NSDAP. Landesgruppe Argentinien, 9.3.33, p. 115. BACK

  31. Arnold Ebel, op. cit., pp. 219 y ss. Al igual que la DCB en Chile, la DVfA dependía de la ayuda financiera del Reich. BACK

  32. Der Bund, 7/34, pp. 21 y ss.; La Plata Post, 12.7.33, pp. 59 y ss. BACK

  33. Der Bund, 2/36, p. 2; 2/37, p. 4. BACK

  34. Christel Converse, The rise and fall of Nazi infuence among the German-Chileans (tesis doctoral), Ann Arbor 1990, pp. 206 y ss.; Kurt Schobert, Soziale und kulturelle In tegration am Beispiel der deutschen Einwanderung und Deutsch-Chilenen in SÜd-Chile, MÜnchen 1983, p. 585. BACK

  35. BA Koblenz, R 57 DAI/932 a, Franz Josef Brecht, la influencia alemana en el sistema escolar y universitario en América del Sur, Informe de 1938. BACK

  36. BA Potsdam, 09.01, 69560, lista de los países en los que trabajan profesores y catedráticos alemanes;fines de 1938. BACK

  37. Converse, op. cit., pp. 211 y 498. BACK

  38. Verein Deutscher Lehrer in Chile, 11/33, s. p.; BA Potsdam, 15.01, 2697, Asociación de Profesores Alemanes en Chile, circular no. 1, abril 1934. BACK

  39. Der Auslandsdeutsche, 6/37, p. 455; Die Deutsche Schule im Ausland, 9-10/37, pp. 227 y ss. BACK

  40. Deutsche Schule zu Concepción, 1933, p. 21; 75 Jahre Deutsche Schule zu Valdivia 1858-1933, pp. 54 y ss. En adelante, el racismo nazi y el biologismo social fueron introducidos en la enseñanza. BACK

  41. Argentinisches Tageblatt, 22.10.33, p. 3. BACK

  42. Jahresbericht. Deutscher Schulverein Buenos Aires (Cangallo-Schule), 1934, p. 7. BACK

  43. BA Potsdam, 15.01 26944, Colegio Alemán Incorporado Burmeister a la Legación alemana, 14.12.33. El embajador von Thermann conectó la concesión de dinero alemán con una respectiva actitud política. MRE, R 63522, Legación alemana en Buenos Aires al MRE, 9.2.35; ídem., MRE a la Legación alemana en Buenos Aires, 15.5.35. BACK

  44. Deutsches Volksblatt, 7.10.33, p. 7. BACK

  45. Hans Staden-Institut, Sáo Paulo (de aquí en adelante HSI), Actas de la Asociación de Profesores Brasilero-Alemanes en Sáo Paulo, sesión no. 74, 1.2.34, no. 76., 14.4.34. BACK

  46. HSI, Actas de la Asociación de Profesores Brasilero-Alemanes en Sáo Paulo, circular no. 45, 25.4.35. BACK

  47. BA Koblenz, R 57 neu/1203, Informe anual de 1933-34 del VdV Sáo Paulo, 19.5.34; ídem., VdV al grupo local del NSDAP en Sáo Paulo, 25.8.33. BACK

  48. HSI, Actas de la Asociación de Profesores Brasilero-Alemanes en Sáo Paulo, sesión no. 76, 14.4.34. BACK

  49. Véase, a este respecto, Dawid Bartelt, op. cit.. BACK

  50. BA Koblenz, NS 9, 92, circular de la AO a todos los grupos del NSDAP en el extranjero, 22.9.33. BACK

  51. Véase, por ejemplo, los artículos de Schwarzenberg en Mitteilungsblatt der NSDAP - Landesgruppe Chile, 15.12.33, p. 3, 1.2.33, pp. 13 y ss. BACK

  52. Schwarzenberg, Roth y otros dirigentes de la Jugendbund fueron miembros del NSDAP en Chile desde el principio. El gerente era pagado por el partido. Véase Olaf Gaudig/Peter Veit, ""... und margen die ganze Welt!". Der Nationalsozialismus in Chile 1932-1943", Zeitschrift fÜr Geschichtswissenschaft, 6 (junio 1994), pp. 507- 524. BACK

  53. BA Koblenz, R 57, DAI, trabajo en la DJC, 29.3.34. BACK

  54. Idem. La DJC tenía, a mediados de los años treinta, 800 miembros. Kurt Schobert, op. cit., p. 33. BACK

  55. Deutscher Sonntagsbote, 11.10.36, p. 1271; Condor, 15.3.40, pp. 1 y ss.; MRE, Ref. 1, Jugendbewegung 1, consulado general alemán en Valparaíso al MRE, 29.1.37. Durante dos años, la Jugendbund enredó a las asociaciones estudiantiles alemanas en una polémica intensiva. Unsere Welt, 12/36, pp. 40 y ss.; Der Burschenschafiler, 2/37, pp. 23 y ss., 8/38, p. 13. BACK

  56. Mitteilungsblatt der NSDAP - Landesgruppe Argentinien, 1.10.33, p. 224, 15.12.33, p. 313; La Plata Post, 3.5.34, p. 43. BACK

  57. Deutsches Volksblatt, 22.5.35, p. 7; Rundbrief des Deutsch-Brasilianischen Arbeitskreises, 1.8.35, p. 20; Blumenauer Zeitung, 13.8.37, p. 3. BACK

  58. Marczynski entró en el partido en mayo de 1934. US War Department 1946, Nazi Party Membership Records Argentina. BACK

  59. Der Missionsbote, 9/33, p. 12, 10/33, p. 6; Deutsch- Evangelisch in Chile, 3/34, p. 42, 3/37, pp. 39 y ss. BACK

  60. WestkÜsten-Beobachter, 5.9.35, pp. 72 y ss.; Deutsche Monatshefte fÜr Chile, 10/36, p. 1489. BACK

  61. Evangelisches Gemeindeblatt, 15.5.34, p. 115, 1.10.34, p. 235. BACK

  62. US War Department 1946, Nazi Party Membership Records Argentina; se trata de seis de los veinte pastores del sínodo. BACK

  63. MRE, Actas de la embajada alemana en Buenos Aires, punto 24, Flaggenfragen, embajada alemana en Buenos Aires al MRE, 4.12.35; ídem., Marczynski, Reglas para embanderar las iglesias de las parroquias protestantes en Argentina, 30.3.36. BACK

  64. Evangelisches Zentralarchiv, Berlin (archivo central de la iglesia protestante, de aquí en adelante EZA), 5/2487, dirección de la AO a Kirchliches Au6enamt, 22.9.37. BACK

  65. Idem., 5/2264, Informe sobre la situación actual del sínodo riograndense alemán, 9/34; Deutsche Evangelische BlÜtter fÜr Brasilien, 3-5/34, p. 53; Hans-JÜrgen Prien, "Die `Deutsch- Evangelische' Kirche in Brasilien im Spannungsbogen van nationaler Wende (1933) und Kirchenkampf", Jahrbuch fÜr Geschichte von Staat, Wirtschaft und Gesel1schaft Lateinamer- ikas, 25 (1988), pp. 511-534. BACK

  66. EZA, 5/2055, Informe sobre la conferencia de los dirigentes de la iglesia alemana en Latinoamérica, Santos, 11-14 julio 1935. BACK

  67. Véase Gaudig/Veit, op. cit., pp. 464 y ss. BACK

  68. EZA, 7/2759, Suplemento al informe anual de la parroquia de Valparaíso, marzo 1934; ídem., 5/2730, Pastor Otto Brien a la iglesia alemana en el Reich, 31.12.33. BACK

  69. MRE, Pol. Abt. III, Legación alemana en Santiago al MRE, 7.2.35. BACK

  70. Por ejemplo, 70 miembros del NSDAP ingresaron en la Deutscher Verein, la asociación más importante de Santiago. Mitteilungsblatt der NSDAP - Landesgruppe Chile, 31.5.34, p. 23. BACK

  71. Deutsche Zeitung fÜr Chile, 27.4.33, p. 5, 26.5.33, p. 5. BACK

  72. La Plata Post, 10.1.35, pp. 12 y ss. BACK

  73. Argentinisches Tageblatt, 30.1.35, p. 3. BACK

  74. Deutscher Margen, 27.4.32, pp. 9 y ss.; Der Nationalsozialist, 8/33, pp. 8 y ss. BACK

  75. Aktion, 17.7.35, p. 2. BACK

  76. Die Serra-Post, 14.9.37, p. 1; Der Turnerbote, 8/37, p. 3; Alarm, 15.2.37, p. 15. BACK

  77. A este respecto, véase César Augusto de Paiva, Die deutschsprachigen Schulen in Rio Grande do Sul und die Nationalisierungspolitik, Hamburg 1984. BACK

  78. Desde Curitiba, el cónsul alemán informó que el Tercer Reich no podía esperar un trabajo nazista de los padres franciscanos alemanes en el Brasil, pero que siempre se podía contar con su participación en las festividades nacionales y nacionalsocialistas. La oposición de los franciscanos al nazismo no excedía la crítica `normal' del campo católico. MRE, R 62194, consulado alemán en Curitiba al MRE, 9.5.35. BACK

  79. Véase Olaf Gaudig/Peter Veit, op. cit., pp. 257 y ss. BACK

  80. En Chile, la DJC fue prohibida por tres meses en la región de Valdivia, en septiembre de 1937, por haber hecho propaganda política. MRE, Pol IX, Pol Chile 2, consulado alemán en Valdivia a la embajada alemana en Santiago, 15.9.37; ídem., 4.12.37. BACK

  81. Véase Olaf Gaudig/Peter Veit, op. cit. (1994). BACK

  82. En Misiones, Argentina, la policía clausuró en el mismo año una casa del partido, porque argentinos de origen alemán habían participado en reuniones políticas. MRE, R 104923, jefe del punto de apoyo en Eldorado al jefe del NSDAP, 15.9.37; ídem., embajada alemana en Buenos Aires al MRE, 13.10.37. BACK

  83. Leslie B. Rout/John F. Bratzel, "Heinrich JÜrges and the Cult of Disinformation", The International History Review, 4 (nov. 1984), pp. 611-623. BACK

  84. En el Estado Novo del presidente Getúlio Vargas no había lugar para partidos políticos. El NSDAP en Brasil fue prohibido cinco meses después que todos los partidos brasileños. A partir de 1935, en Río Grande do Sul y más tarde en Sta. Catarina y Paraná, las asociaciones, escuelas y publicaciones alemanas tenían que probar su `carácter brasileño', es decir, sus directores debían ser ciudadanos brasileños nacidos en el país. En las escuelas, el uso del portugués era obligatorio, y los diarios en lengua alemana tenían que publicar el editorial en el idioma portugués. Véase Káte Harms-Baltzer, Die Nationalisierung der deutschen Einwanderer und ihrer Nachkommen in Brasilien als Problem der deutsch-brasilianischen Beziehungen 1930-1938, Berlin 1970, pp. 42 y ss.; René Ernaíni Gertz, Politische Auswirkungen der deutschen Einwanderung in SÜdbrasilien. Die Deutschstdmmigen und die Jaschistischen Stdmungen in den 30er Jahren, Berlin 1980, pp. 85 y ss. En agosto de 1941, la prensa en lengua alemana murió. El órgano del NSDAP en Sáo Paulo, el Deutscher Morgen - ahora bajo el título Aurora Allemd, escrito completamente en portugués- fue suspendido en diciembre de 1941, el último de los periódicos de origen alemán. Véase Olaf Gaudig/Peter Veit, op. cit., p. 396. BACK

  85. Véase, a este respecto, Juergen Schaefer, Deutsche Militdrhilfe an Sildamerika. Militdr-und RÜstungsinteressen in Argentinien, Bolivien und Chile vor 1914, DÜsseldorf 1974; Robert A. Potash, The Army and Politics in Argentina 1928-1945. Yrigoyen to Perón, Stanford 1969; Patricio Quiroga Zamora/Carlos Maldonado Prieto, El Prusianismo en las Fuerzas Armadas chilenas. Un estudio histórico 1885-1945, Santiago de Chile 1988. BACK