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America Latina

VOLUMEN 4 - Nº 1
ENERO - JUNIO 1993
Democratización en América Latina (I)
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     DENISE Y. ARNOLD, DOMINGO JIMENEZ A. y JUAN DE DIOS YAPITA: Hacia un orden andino de las cosas. Hisbol/ Ilca, La Paz, 1992.

El décimotercero libro de la serie Biblioteca Andina consiste en tres estudios diferentes e interrelacionados. La antropóloga inglesa Arnold estudia "La casa de adobes 'y piedras del Inka: género, memoria y cosmos en Qagachaka", un ayllú aymará situado en el departamento de Oruro. Su trabajo analiza las palabras pronunciadas durante una secuencia de libaciones celebradas en diferentes etapas de la construcción de una casa. Aprovechando, a la vez, las explicaciones de informantes y colaboradores, acaba demostrando que las ch álla (libaciones) componen un género literario que explica, enseña y resguarda de qué modo una casa construida sirve de modelo para comprender mejor la cosmogenia, la cosmología, los vínculos de parentesco y el orden natural y social del mundo aymará.

La antropóloga, junto con un yatirí (Jiménez) y un lingÜista (Yapita), ambos aymará, recopilaron y analizaron simillt áña, las canciones de mujeres dirigidas a los alimentos en el ayllú aymará, en el norte de Potosí. La lista de productos incluye las plantas de la puna, del valle y también la coca y la llijt á (una variedad de cal o ceniza añadida a las hojas mascadas). Las canciones forman un ciclo, con variedades adecuadas a los cultivos de la puna o del valle. Asimismo explican y transmiten la importancia alimenticia de las plantas para la comunidad local y para el estado, el lugar ocupado por su cultivo en el ciclo agrícola de muchos años, y sus conexiones con los dioses de arriba y de abajo. Cantarlas en forma debida era una condición indispensable para obtener una buena cosecha.

El tercer estudio, de Arnold y Yapita, analiza cuentos sobre los animales salvajes, sallga, recogidos en Qaqachaka. Los autores establecen la existencia de un ciclo ordenado de cuentos sobre los animales y revelan las reglas que lo rigen: una jerarquía clasificadora de animales según su pertenencia al cielo, la tierra o subsuelo, y su tamaño. Existen dos modos de relatar los cuentos: uno propio de varones y otro para las mujeres. Cada cuento ocupa un lugar determinado en el ciclo, y todos tienen sus reglas de composición, posiblemente las mismas que gobiernan los textiles y qhipus (el sistema mnemotécnico de nudos).

Los tres estudios juntos demuestran la existencia de sistemas clasificadores andinos jerarquizados e interrelacionados a través del uso de modelos subyacentes, entre los que se cuentan: la casa, el tejido, el sistema de parentesco, el mundo tripartito compuesto de cielo, tierra y subsuelo. Ejemplos de sistemas clasificadores son: la clasificación de plantas y la clasificación de animales salvajes. Las relaciones mutuas entre los sistemas siguen en espera de estudios detallados, de ahí el título del libro. Los autores no son los primeros en intentar descubrir el orden andino de las cosas, sin embargo, sí son los primeros que han logrado utilizar para este fin literatura oral explicada por quienes la crean, reproducen y transmiten.

Los resultados obtenidos por este equipo obligarán a muchos a reconsiderar sus convicciones. Quizás la mayor revolución que provoquen sea la destrucción total de todas las clasificaciones de géneros literarios en literatura andina y la demostración de la existencia de géneros distinguidos hoy y ahora por los hablantes de idiomas andinos. Los autores describen tres de ellos, incluyendo la estructura interna de cada género. Asimismo traen a nuestra atención la importancia de dos registros de aymará: uno de habla común y otro de habla culta. En el segundo registro aparece el fenómeno observado primeramente por J. H. Rowe en referencia a las esculturas de Chavín de Huantar, fechadas 1000 a 500 años antes de nuestra era. Cada ser importante tiene, además de su nombre simple, uno o más nombres compuestos que ocurren solamente en los textos literarios. Así, quinua (Chenopodium Quinoa) se convierte en waranq waranga - miles de miles - o la papa en p "axsima - la señora luna. Cada texto obliga al oyente a recurrir a su propio conocimiento de los mitos, cuentos, modelos y rituales. Los autores los suplen en sus comentarios.

La composición misma del equipo - una antropóloga inglesa y un yatirí y un lingÜista aymarás - confirma la necesidad de incorporar en el estudio a los especialistas andinos tradicionales como coautores. Sólo así es posible traducir el saber andino y explicarlo al mundo occidental. Sin embargo, es precisamente en las traducciones del aymará al castellano donde el equipo sufre su mayor derrota, ya que para entenderlas es necesario comprender primero el texto aymará.

Abundan, en la obra, largas citas de textos, ciclos de cuentos y de modelos, en tanto se interpretan fragmentos de otros que hablan de los tiempos del Inca, o incluso anteriores. Los ejemplos provienen de distintas regiones aymarás, y también del Cuzco y del centro del Perú (Ancash, Huanuco, Lima), o son tomados de cronistas del siglo XVI y de literatura oral quechua del siglo XX, reconfirmando, así, la unidad de la civilización andina.

Personalmente, estoy convencido del valor que la tradición oral supone para el mejor entendimiento del presente. Los detalles del pasado identificados en la tradición oral por estos tres estudiosos despiertan dos posibles interpretaciones: que la tradición oral retiene antecedentes de poca actualidad, o las revelaciones acerca del pasado gobierno del Inca son consideradas necesarias, si no para el presente, entonces para un futuro que no se menciona en los modelos propuestos.

El libro es lectura obligada y provocativa para los estudiosos de la literatura oral, la historia y la antropología andinas.

Jan Szeminski Universidad Hebrea de Jerusalén